jueves, 16 de junio de 2011

El tiempo, la bicicleta y el cicloturismo


Artículo original publicado en la extinta revista Sin Prisas, editada por ConBici.
Autor: el mismo de este blog.

¿Quién no ha condicionado alguna vez una excursión en bicicleta a la previsión meteorológica? ¿Cuántas veces la previsión de los medios de comunicación nos ha fallado y, al levantarnos, hemos comprobado que hacía un día precioso y ya era demasiado tarde? Dichas previsiones, si bien son bastante fidedignas, sin embargo son muy generalizadas y están sometidas a lógicos errores por cambios locales repentinos del clima. Más de una vez nos ha ocurrido llegar a calados a un pueblo totalmente seco donde los lugareños te comentan haber visto la tormenta por donde tu venías, pero te aseguran que allí no ha caído ni gota.

No parece lógico vivir de espaldas al conocimiento del clima practicando una actividad tan integrada en el medio como es el cicloturismo.

Por todo ello, interpretar los mensajes que la naturaleza nos da (dejando un poco aparte, por cuestiones de espacio, los aspectos más técnicos de la meteorología y centrándonos principalmente en los más dinámicos de la sabiduría popular), además de ser entretenido, puede sernos muy beneficioso. Ni que decir tiene que esto no asegura una efectividad del cien por cien, pero, con el paso del tiempo, veremos como llegamos a acertar en un alto porcentaje de ocasiones.

Previsiones a largo plazo

Este tipo de previsiones nos sirven para tomar una decisión sobre una próxima excursión de un día o de fin de semana, o quizás cambiar planes dentro de una ruta larga por la posible aparición de nieve, etc.

Lo primero que nos viene a la cabeza en este caso es consultar en Internet, ver la televisión, escuchar la radio, etc. Como norma general, y aunque tienen mala fama, lo cierto es que suelen estar bastante acertados pues cuentan con medios tecnológicos suficientes. Si no nos fiamos totalmente, podemos recurrir a una mezcla de lo que te dicen ellos más la observación particular en tu ciudad o región de las nubes y otras particularidades que iremos viendo.

Existen también un cierto tipo de previsiones a año vista como son el Calendario Zaragozano que te habla a nivel nacional de las condiciones generales del tiempo por meses. Otro de estos sistemas (más regional) son las Cabañuelas extremeñas, que, partiendo de los distintos días del mes de Agosto, sus vientos, temperaturas, tormentas, condicionan la previsión local para todos los meses del año siguiente. Muchos agricultores condicionan sus cultivos a los mensajes de las Cabañuelas desde hace mucho tiempo. ¿Funcionarán también con el cambio climático?

Previsiones a corto y medio plazo

Imaginemos estar en un sitio ya de por si bonito, con techo (por ejemplo, un refugio) y deducimos por la información que la madre naturaleza nos da, que va a sacudir agua durante unas cuantas horas. Quizás entonces prefiramos pasear (debidamente chubasquerizados) bajo la lluvia, en vez de tener unas aciagas horas para nosotros, nuestra seguridad y nuestras bicis. Si, ya sé que pedalear bajo la lluvia también tiene su encanto, pero se trata de que esto, como lo del casco, sea una decisión personal.

El viento

A la vez que es útil saber o imaginarse de donde viene el viento para decidir que dirección tomar, una de las primeras cosas que hay que hacer para una previsión inmediata del tiempo es averiguar la dirección que este sigue. Para ello (si no vemos una veleta) nos fijaremos en banderas o en las ramas de los árboles. Si no hubiera, podemos dejar colgando una prenda o dejar caer polvo o hierba. También mojando un dedo y levantándolo, le haremos más sensible a sentir por donde nos viene el aire.

Lo más habitual, en España es que el aire vaya de oeste a este, pero esto es una generalidad de la que no te puedes siempre fiar. Hay, además, otras excepciones, entre ellas.

1- En las costas, también como norma general, el aire viene del mar, no importa la situación de dicha costa. Tened en cuenta que dicha dirección del viento probablemente cambiará al abandonar la costa, al cruzar una colina o una montaña, tierra adentro.

2- En algunas regiones norteñas, el viento puede venir de norte a sur, como es el caso de La Tramontana, en Cataluña.

3- El viento puede tomar en ocasiones otras direcciones condicionadas por accidentes geográficos como montañas, valles de los ríos, posición de las borrascas, etc.

Hechas estas salvedades, aquí tenéis algunas directrices válidas.

- Por la mañana, en el verano, el viento puede venir "solano", es decir, del este, por donde sale el sol, indicándonos mucho calor para el resto del día.

- Unos cambios bruscos de dirección del viento nos avisan de una inmediata inestabilidad atmosférica.

- Un viento del norte allá donde no es frecuente nos habla de frío seco de inmediato, pero poca probabilidad de lluvia.

- El viento del suroeste trae ambiente más templado y posibilidad de lluvia.

- Un aire del sur, por consiguiente nos anuncia temperaturas bastante más cálidas, pero si este aire se produce por el verano, nos puede estar anunciando una tormenta.


Las nubes

Conocer e interpretar las nubes nos puede ayudar a predecir el tiempo. Sería muy largo explicar todos y cada uno de los tipos de nubes, Explicamos solo los más relevantes:

Los cirros son nubes altas y en mechones, de aspecto plumoso, formadas enteramente por cristales de hielo. Su grado de transparencia depende de la separación de estos hielos. Por lo general denotan buen tiempo, mientras no se espesen (no se unan muchos los cristales) y desciendan. En regiones frías, si se empiezan a multiplicar esta nubes a ojos vistas mientras sopla de continuo un aire del norte, es signo de una próxima ventisca.

Los cirroestratos son los que crean halos en la luna y el sol. Por lo general cubren el cielo en poco tiempo. Si salen después de los cirros, lloverá en el intervalo de 24 horas.

Los cúmulos, esas nubes blancas y ondulantes, tan familiares, anuncian en general buen tiempo, mejor cuanto menor sea su tamaño. Sin embargo, cuando empiezan a estructurase verticalmente (se hacen más altos) se convierten en cumulonimbos. Entonces caerá una tormenta. Si además vienen hacia nosotros en forma de yunque, esperemos una tempestad.

Los estratos son nubes de aspecto neblinoso. Estas nubes, que en ocasiones son simplemente niebla levantada del suelo, cubren las laderas e invaden los valles y terrenos pantanosos en los terrenos montañosos.

Los nimbos son similares a los estratos, algo más oscuros y compactos, de color gris, y traen generalmente lluvia fina.

Por último, los cirrocúmulos son esas especies de copos de algodón dispuestos en bandas o superficies rizosas. Si el aire es componente oeste, tendremos una precipitación en las próximas 12 ó 15 horas.

Presión atmosférica

Es la fuerza ejercida por la atmósfera, a causa de su peso. Se mide en milibares. Disminuye su valor al subir de altura. Por lo tanto hablaremos de una presión atmosférica más baja (un valor menor), cuanta mayor altura ascendamos con nuestra bicicleta.

Un cambio de presión cuando no estamos cambiando de altura obedece a variaciones en el clima. De ahí que un barómetro, que es el aparatejo que nos dice los milibares a los que nos encontramos en un determinados momento y lugar, nos pueda ser de ayuda para valorar esos cambios.

El Barómetro

En la actualidad existen barómetros en algunos GPS y también acoplados a un reloj de pulsera, que a su vez llevan altímetro, que además de hacerlo útil por lo que hemos dicho y por lo que vamos a contar, lo hace entretenido para los viajes cicloturistas en los que hay puertos.

Cuando se circula en bicicleta no se tiene conocimiento de los milibares que soporta generalmente un terreno por el que estamos pasando, por lo que estos relojes-barómetro-altímetro podrían considerarse inoperantes al desconocer si está subiendo o bajando la presión con respecto a la generalidad del lugar. Seremos capaces de valorarlo en una estancia algo más larga, o por la mañana, si nos fijamos lo que marcaba la noche anterior e interpretamos la diferencia.

Sin embargo, la imperfección de estos cacharros puede sernos muy útiles: la altura nos la mide en proporción a un modelo milibares-presión atmosférica estándar que debe haber a esa altura, por lo que, cuando cambia esta presión, nos falsea algo el registro de la altura (a lo máximo 120-140 metros en el caso de los relojes de pulsera).

A más alto valor de la presión –mejor tiempo- menor altura nos marcará de la que debería; así como a menor valor de la presión –peor tiempo- más altura de la debida nos señalará.

Si tenemos bien regulado nuestro altímetro y llegamos a un lugar que en el mapa nos marca encontrarse a 500 metros y nos marca 560, significa que los milibares han bajado en cierta medida y que la tendencia del tiempo es a empeorar. Elementalmente, si nos marca 420 metros, es que la presión atmosférica ha subido en buena medida y va a hacer a corto plazo un tiempo excelente.

En el verano del 96, bajando el valle de Arán, observaba que, a medida que descendía el valle, el altímetro me marcaba igual o en algún momento mayor altitud. Esto me indicaba una de dos: o el barómetro estaba estropeadísimo, o la presión estaba bajando a toda velocidad. Como mi reloj es de una marca de confianza y me costó una pasta, hube de considerar la segunda opción. Rápidamente puse todos los conocimientos en práctica: dirección del viendo, nubes yendo y viniendo en todas direcciones, sensación de bochorno, ausencia de rocío en la tienda de campaña esa mañana... ¡se estaba preparando una buena!

Ese día, por primera vez en la ruta, decidí quedarme en un hostal. A las cinco de la tarde cayó la tormenta más grandiosa que jamás haya visto. A las ocho me di una vuelta por el camping: tierras corridas, tiendas ultramodernas inundadas y levantadas. Ese año, en la zona, las tormentas fueron especialmente virulentas. Nueve días más tarde, no muy lejos de allí, ocurrió la tragedia de Biescas.

Trucos de la sabiduría popular para predecir el tiempo

- Un cielo muy rojo al amanecer nos ha de hacer tomar precauciones, pues se advierte una inestabilidad. Por el contrario, un cielo limpio y rojo al atardecer nos anuncia buen tiempo para el día siguiente.

- Las bajas presiones permiten oír mejor los ruidos lejanos. Tomad conciencia de algunos sonidos lejanos que se escuchen desde vuestra casa, como pueda ser el silbido de un tren lejano que pasa cada día a cierta hora, el día que se perciba con mayor claridad te avisará de esa inestabilidad. Mis padres, que viven en un pueblo de Extremadura, saben que postura tomar con los animales y los cultivos si oyen esa tarde desde su huerto las campanas del pueblo de al lado. Y casi nunca falla.

- El humo de una hoguera será alto y largo cuando vaya a hacer bueno. Muy al contrario, se prepara una tormenta cuando dicho humo, en ausencia de viento, se disperse a poca altura; es como si la presión fuera algo físico y, al bajar, empujara al humo impidiéndole ascender.

- Si al despertarte por la mañana, cerca de los ríos, observas rocío en las plantas, es una garantía de buen tiempo. Si, por el contario, están secas, implica que puede llover.

- Las laderas de las montañas expuestas al viento siempre reciben precipitaciones más copiosas que las situadas a sotavento. Esto también se puede considerar a la hora de acampar.

- Si está todo nublado, pero algunas nubes se agarran a las montañas, puedes seguir tu ruta, no va a llover inmediatamente. Si ves que comienzan a levantarse lentamente, busca resguardo.

- Cuando el viento suena "ronco", no necesariamente fuerte pero si creando sonidos más bien graves, el tiempo se va a volver inestable.

- En tierras ricas en salitre, éste sale al exterior cuando va a hacer malo. Así ocurre en casas de una sola planta, saliendo de entre las juntas de los baldosines o piedras del suelo.

- Si veis a un lugareño labrando la tierra, preguntadle si la tierra se abre bien, si está "suelta". Si os responde afirmativamente, os anuncia un cambio a mal en los próximos días. Lógicamente si nos dice que no, os esperan unos días de buen tiempo.

Los mensajes de nuestros amigos los animales

- En la otoñada, si se observan lagartos y culebras quietos al sol, cual si se estuvieran bronceando, va a cambiar para malo. Ojo, esto sólo funciona en otoño.

- Cuando sapos y ranas salen masivamente durante el día y se colocan en lugares altos, alejados del suelo, (por ejemplo, una valla de piedra), no ha de pasar más de 24 horas para que cambie el tiempo.

- Las lombrices de tierra saliendo y paseándose por el exterior, te están diciendo que saques el chubasquero del fondo de las alforjas.

- Escucha al gallo cuando canta excesivamente a deshoras, está teniendo la amabilidad de decirte que va a empeorar el tiempo.

- Cuando los toros braman en número mayor a uno y repetidas veces es que sienten vientos fuertes.

- Cuando los pájaros, sobre todo los de tamaño más pequeño, cantan muy escandalosamente haciendo bueno, te dicen que no tires las bolsas de plástico que te dieron en la tienda, pues te puede servir para ponértelas atadas en los pies cuando comience a llover en las próximas horas.

- Nadie habrá dejado de observar como en primavera a las vacas les dan unas paranoias repentinas y salen a correr con el rabo levantado. Decimos que se han vuelto locas. Sin embargo, es una actitud normal, a menos que eso mismo ocurra en otoño, entonces lo que significa es que el tiempo va a cambiar bruscamente, sea por vientos, lluvias o bajadas bruscas de temperatura.

- Por el contrario, cuando las vacas se tumban masivamente en plena luz del día, aunque en ese momento esté soleado, nos indica lluvia casi segura más tarde. Por descontado, si todas pastan tranquilamente y ninguna se vuelve loca, vete sacando el bañador.

- Cuando los topos o las hormigas sacan al exterior más tierra de la normal, es que va a caer agua a mantas.

- Los animales en general comen más de lo acostumbrado cuando se acerca lluvia o frío intenso. Fijaros en vuestras mascotas.

- Las gaviotas vuelan en círculo cuando se acerca una tormenta.

- Las chicharras cantando casi sin intervalo entre canto y canto te anuncian mucho calor para esa jornada. A medida que pausen más su canto hará menos temperatura, son unos auténticos termómetros. En cualquier caso dejarán de sernos útiles por debajo de los 13ºC, pues por debajo de esa temperatura no oirás a una chicharra cantar.

- Los insectos y pájaros vuelan más bajo cuando la presión atmosférica es baja y se advierte humedad.

- Mientras que las abejas están más activas cuando va a hacer bueno, no lo hacen así el resto de los insectos que se ponen mucho más pesados (picándonos y molestando) cuando se anuncia inestabilidad. Cuando veas a las moscas atontadas dales las gracias: te están avisando de una tormenta o un súbito enfriamiento.

- Si las golondrinas sobrevuelan la carretera acercándose mucho al asfalto, va a llover (sabiduría popular polaca).


Muchas de las cosas comentadas aquí no funcionan fuera de la península ibérica, y viceversa: en Colombia hay una especie de escarabajos grandísimos que solo vuelan cuando va a llover; en el País de Gales un viento fuerte del norte implica que no llueve mientras esté activo, aunque esté muy nuboso, pero en cuanto pare el viento te sacude agua por todos lados.

En fin, lo ideal es preguntar a los paisanos del lugar sobre las peculiaridades de la zona. Se puede aprender mucho de la experiencia acumulada por estas gentes durante años. Además no hay mejor manera de iniciar una conversación con un lugareño que preguntando: “Buenos días ¿Cree usted que lloverá?”

miércoles, 18 de mayo de 2011

Seres inteligentes


Calle Mayor, de Madrid, frente a la Plaza de la Villa.
Dos carriles de subida y uno de bajada.
Los carriles de subida llenos de vehículos contaminantes, parados o semiparados, da igual. Ineficaces en cualquier caso.

Carril de bajada, un ciclista circula tranquilo, pedaleando de manera mecánica, sin prisas.

Mira entre sorprendido, divertido e incrédulo lo que está ocurriendo a su izquierda.

Sorprendido porque no entiende que pese a los mismos tapones diarios haya gente que siga usando el coche en la ciudad.

Divertido por ver como él, con un vehículo que apenas pesa 15 kilos y sin apenas hacer esfuerzo al tiempo que se divierte y hace algo de ejercicio, avanza sin problemas llegando antes, pese a no ser más rápido.

Incrédulo por ver a la gente dentro de sus coches y no comprender que seres teóricamente inteligentes se resignen a usar el coche en la ciudad para desplazamientos cotidianos que podrían ser realizados perfectamente de maneras más ágiles, sanas y baratas en otros medios de transporte que encima no envenenan el aire.

¿Dónde está lo "cool", lo "molono", lo "guay" de usar el coche dentro de las ciudades?

¿Solamente a mí y al ciclista de la foto nos parece que es ridículo, que es un dispendio, que es insolidario porque ocupa demasiado espacio público?

Y encima, en uno de los camiones atascados se puede leer: "Piensa en verde". Pues eso es lo que estaba haciendo el ciclista, pensar en verde, en el ambiente del entorno urbano.

Recuerdo unas reflexiones que me hice cierto día a raíz de algo que escuché.

Cuando la gente llega a la oficina diciendo: "Había un atasco". Así, "Había", como si fuera algo externo al que va en automóvil.

Alma de cántaro: USTED ERA EL ATASCO. NO LO HABÍA. USTED Y UNOS CUANTOS MÁS LO HAN CREADO.

Estos detalles semánticos son los que marcan la diferencia. Son los que le hacen creer a uno lo que quiere creer, lo que le han enseñado que tiene que creer.

Y seguramente la semántica, que es parte de la propaganda, sea la que obliga (digo bien, "obliga") a mucha gente a coger el coche, cuando ni les es imprescindible y, probablemente, les sea mucho menos eficaz.

Pero eso... que se supone que somos inteligentes.

¿Cuándo aprenderemos?

jueves, 9 de diciembre de 2010

Un regalo envenenado


Me entristeció escuchar en el tren el otro día a un señor decirle a otro que estaba muy preocupado por su hijo, porque recién había empezado la universidad e iba en bicicleta y tenía miedo que le ocurriera algo. Que en cuanto cumpliera los 18 años le iba a pagar la autoescuela y a comprar un coche para que pudiera ir "más seguro".

Esta creencia de que en un coche van a ir más seguros que en una bicicleta está muy extendida, pero es una percepción falsa. Ese padre lo que no sabe es que va a aumentar en gran medida la posibilidad de que su hijo tenga un accidente, pues el porcentaje de jóvenes que acaban trágicamente en la calzada mientras conducen automóviles y motos es enorme. A veces por culpa propia y otras por culpa ajena. Pero es que una mayor velocidad, como la que llevan esos vehículos motorizados implica una menor capacidad de reacción, tanto para accidentarse uno, como también para evitar a alguien a quien puedas atropellar.

Asimismo estará iniciando a este joven en una autodependencia del vehículo motorizado, no queriendo a partir de entonces ir a lugar alguno (estudio, trabajo u ocio) si no es a motor.

Además estará condenando a su hijo a una más que probable vida sedentaria. Muchos jóvenes tienen como único ejercicio el que hacen para desplazarse a sus lugares de estudio, trabajo u ocio. Con el coche o la moto se acabó el ejercicio y entrará en una dinámica de carencia física peligrosísima, sobre todo desde el punto de vista cardiovascular.

Si a eso le sumamos que cada vez más jóvenes como él comenzarán a usar también vehículos motorizados privados para llegar a los lugares de estudio, resultará que cada vez será más peligroso acercarse al entorno estudiantil, aumentando el riesgo del desplazamiento. Es lo mismo que ocurre con los entornos escolares. Sólo tres de cada diez centros escolares en España tienen un entorno seguro para acceder a ellos. La solución que se toma: más niños en coches llevados por sus padres, en una escalada sinsentido que lleva a que al final haya que evitar que los niños vayan andando o en bicicleta porque “es peligroso”.

Volviendo a lo que nos traía. Este padre que le ha comprado un vehículo a motor a su hijo habrá cometido el error de su vida. Luego no debería excusarse en que el destino, o alguna divinidad, lo han querido así.

Piénsenlo, por favor. Animen a su hijo a llevar una vida saludable, a ser responsable con sus actos, a ser lo más autosuficiente posible, a no vivir sumido en la velocidad y las prisas.

Desplazarnos en bicicleta para ir a estudiar, al trabajo o al ocio evita la mayor parte de esos problemas. Supone un ejercicio físico al mismo tiempo que te desplazas. Por lo tanto, en el caso poco probable de que tardes más en bicicleta, en realidad tardas menos, porque al mismo tiempo has hecho ejercicio, una actividad diaria necesaria para mantenerse en unos estándares de vida saludable. Si a eso le sumamos que para desplazamientos urbanos además las bicicletas suelen llegar antes, entonces ¿a que estamos esperando para animar a nuestros familiares y a nosotros mismos a utilizar la bicicleta para desplazamientos cotidianos de distancias cortas y medias y dejar aparcados esos vehículos que nos envenenan a todos?

domingo, 17 de octubre de 2010

¿Cuántos grupos activistas de la bici hay en Madrid?


Es bien conocida la fama que tiene Madrid por ser de las ciudades capitales importantes de España menos favorecedoras hacia la bicicleta.

Mientras que Sevilla, Barcelona, Zaragoza y San Sebastián (por poner algunos ejemplos) avanzan en su política a favor de la bicicleta, la administración municipal madrileña avanza con mucha más timidez e incluso con algunos pasos hacia atrás como el anuncio de detener varios aspectos del Plan Director de Movilidad Ciclista, como las bicicletas públicas de préstamo, MyBici. En los últimos tiempos el único avance municipal en términos ciclistas ha sido el de la Oficina Virtual de la Bicicleta

Sin embargo, en el ámbito del asociacionismo ciclista, tanto de usuarios como de empresarios, el movimiento es vertiginoso, dándose cada dos por tres la aparición de nuevas entidades que reclaman un cambio a mejor en estas políticas municipales.

La última noticia de asociacionismo ciclista de la que he tenido noticia es la de Traffic Mutants, un colectivo a favor de la bicicleta que ha saboteado una campaña de publicidad de coches, para cambiarla a favor de la bicicleta.

¿Qué otros grupos hay en Madrid?

  • Pedalibre, el decano de la reivindicación bicicletera en el municipio. Lleva desde 1982.
  • Bici Chamberí, promotores de diversas medidas a favor de la bici en este conocido barrio madrileño.
  • Plataforma Carril Bici Ciudad Lineal, una de sus principales reivindicaciones ciclistas es la de una vía ciclista en Arturo Soria. Organizan con éxito bicicletadas desde hace años.
  • Bicicrítica, usa la bici a diario, celébralo una vez al mes.
  • Ciclobollos, dykes on bikes.
  • Madrid proBici, Asociación Empresarial de Servicios de la Bicicleta.
  • BiciViernes, ir en bici al trabajo en grupo.
  • Biernes, grupo de artistas gráficos que te animan a subirte a una bici para desplazarte por Madrid.
  • Madridenbici, nueva plataforma de personas conocidas que apuestan también por la bicicleta en Madrid. No han hecho más que comenzar. Su grito de guerra es "Queremos ir en bici por Madrid".
  • Traffic Mutants, parece que le gustan las bicis fixies y el arte protesta.
Si alguno se me ha quedado, agradecería el apunte.

Impresionante número de entidades reivindicadoras de una mejora de la situación ciclista urbana en Madrid ¿verdad?

Parece claro que algo está pasando en Madrid. Esto va a explotar por algún lado y más vale que la explosión te coja pedaleando.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Si no te gusta lo que ves, pedalea


El cicloturismo de alforjas es un mundo de sensaciones. Te permite llegar a sitios insospechados y de maneras también insospechadas. También te permite acceder a lugares donde ningún otro vehículo puede hacerlo, sólo andando.

Generalmente una ruta de varios días en bicicleta lleva una cierta planificación de los lugares por donde se pasa y donde se duerme. En ocasiones uno tiene pensado llegar a un determinado lugar, pero antes se pasa por otro bellísimo en el que los ojos piden a las piernas parar y se cambia el plan, haciendo del nuevo lugar tu casa por unas horas, un día o incluso, por qué no, varios días.

Pero también ocurre lo contrario. Puedes llegar al lugar que tenías planificado, sea porque te dijeron que estaba bien o porque era una distancia prudencial para hacer en un día y resulta que no te gusta. Lo de que un lugar "está bien", es totalmente subjetivo. Lo que para alguien puede estar bien porque, por ejemplo, tiene un lugar de baño, para otros puede ser aburrido porque no tiene un paisaje entrañable, un entorno monumental o gente con la que compartir experiencias.

Por lo tanto, en mi particular manera de entender el cicloturismo, conviene ser lo suficientemente flexible en la planificación de una ruta cicloturista y, desde luego, una de mis frases favoritas en estos casos es "Si no te gusta lo que ves, pedalea".



sábado, 5 de junio de 2010

Nuevo estudio sobre exposición a la contaminación en bicicleta


Son varios los estudios que han determinado los valores de contaminación que podrían estar respirando los ciclistas expuesto al tráfico. En este mismo blog se publicó uno de bastante interés hace justo un año.

Acaba de salir un nuevo estudio del Instituto Flamenco de Investigación Tecnológica (Bélgica), cuya lectura recomiendo, que viene a dar datos similares a los de otros estudios anteriores, pero difiere en un dato de sumo interés. Según este último estudio, en determinadas circunstancias los ciclistas sí que podrían estar inhalando hasta cinco veces más contaminantes que quienes van en coche. Por lo adelantado, se referiría a los casos en que el ciclista comparte exactamente el mismo espacio que los vehículos contaminantes.

El estudio belga asegura que los contaminantes que hay dentro de los automóviles es similar al que hay en la calzada, cosa que también contradice otros estudios, si bien parece más bien una suposición en este caso, pues estarían investigando exclusivamente lo que los ciclistas inhalan, no lo que inhalan los automovilistas.

El estudio, que lleva en marcha tres años y dará sus resultados finales al final de 2010, pretende analizar todas las variables de beneficios y perjuicios a la hora de circular en bicicleta para ir al trabajo, pero ya nos adelanta que lo analizado hasta ahora permite decir que los beneficios de ir en bicicleta superan a los riesgos.

Lo que tendría de pionero este estudio es que estaría midiendo de forma real lo que el ciclista respira durante su ejercicio sobre la bicicleta, al ir el dispositivo medidor acoplado a una máscara sobre la cara de un ciclista, en vez de ir en un automatismo aparte, como hasta ahora se había ido viendo, que no habría tenido por lo tanto en cuenta hasta el momento el probable mayor volumen de aire respirado por alguien que hace ejercicio a la vez que se transporta, como es el caso al ir en bicicleta.

En este estudio se vuelve a hacer hincapié de la importante diferencia que supone circular en bicicleta al lado del tráfico contaminante o más alejado de éste, hasta llegar al punto de decir que un solo metro supondría una enorme diferencia. En esto es acorde a los otros estudios hasta ahora realizados. Las mediciones que yo he venido haciendo sobre hidrocarburos y ruido (un tanto amateur, pero se ve que coincidentes con lo que está saliendo) me advertían que el simple hecho de alejarse del tráfico contaminante, uno o unos pocos metros, disminuía exponencialmente la agresión sonora y ambiental sobre el ciclista. Todo parece indicar que es así.

En cuanto a las máscaras para ciclistas, el estudio no se moja e indica una vez más lo que ya sabemos: estas máscaras no evitan las partículas más pequeñas, las que más daño hacen al organismo humano.

Como decía ya en mi anterior artículo de este blog, y también dice este nuevo estudio, lo ideal sería quitar el problema de raíz, es decir, reducir las emisiones de los vehículos contaminantes. Desgraciadamente no me corresponde a mi tomar ese tipo de decisiones y a algunos nos queda la duda de si queremos seguir respirando, mientras tanto, un aire nocivo que no hemos provocado.

Por el momento habrá que seguir huyendo de las calles más transitadas por los vehículos contaminantes y, como propone éste y otros estudios, buscar calles más tranquilas o usar vías ciclistas alejadas del humo venenoso.

Y todo ello porque me temo que nuestros gobernantes no están por la labor, de cambiar el modelo de movilidad: véanse las recientes declaraciones de la concejala de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid, diciendo que va a pedir una moratoria a la UE, porque nos dicen que la calidad del aire en Madrid es muy mala y ella viene a querer decir que hacer que dejara de ser tan mala dicha calidad del aire implicaría restringir el tráfico y eso, por lo que se ve, no se puede hacer. Se ve que lo que sí se puede hacer es dejar que la gente en Madrid siga muriendo por la contaminación, sigan sufriendo de asma, de rinitis, de alergias. ¿Qué hemos hecho para merecer esto?

viernes, 27 de noviembre de 2009

Ciclovías recreativas

El martes pasado, durante la sesión de ese día en el Foro Social Madrileño de la Bicicleta, fui preguntado, en mi calidad de ponente, que haría yo si pudiera tomar decisiones en Madrid para conseguir que hubiera más ciclistas y, entre otras cosas, comenté la posibilidad de crear una ciclovía recreativa como la que existe en Bogotá, con 121 kilómetros cerrados al tráfico motorizado los domingos y festivos durante siete horas y con un millón de participantes cada día.

"Atasco" en la ciclovía de Bogotá un domingo por la mañana

Las ciclovías recreativas es una iniciativa municipal que consiste en cambiar, de forma provisional, el uso de las calzadas a un uso recreacional para correr, patinar, caminar o montar en bicicleta, cerrando el paso a los vehículos motorizados, permitiendo descubrir la ciudad de una manera diferente para la ciudadanía.

Banda de cierre a los motorizados a la CicloRecreovía en Santiago de Chile

El pasado mes de septiembre, en Santiago de Chile, escuché hablar de un Manual de implementación de ciclovías recreativas que se estaba redactando. El caso es que dicho manual ya está aquí, se llama
Manual para implementar y promocionar la ciclovía recreativa. Recomiendo leerse primero la página web al respecto. También se puede bajar en inglés.

Señal de anuncio de Ciclovía en Bogotá

La verdad es que hacía falta algo así. Igual que en su día se editó en España una Guía metodológica sobre Bicicletas Públicas y más recientemente una Manual de Aparcamientos de Bicicletas, ciertamente puede ser muy útil una guía de este tipo relacionado con las ciclovías recreativas.

Simpática ciclista bebiendo
jugo en la Ciclovía de Bogotá

Estoy convencido de que la metodología, planificación y modelo de desarrollo de la ciclovía recreativa mostrado en esta guía va a ser muy útil para usuarios activistas, planificadores, empresas gestoras, clase política que cree en la bicicleta y todo aquel que quiera apoyar para llevar a cabo esta bonita iniciativa en su ciudad.

He estado pedaleando tanto en la CicloRecreovía de Santiago de Chile, como en la Ciclovía de Bogotá y doy fe de que son dos experiencias "chéveres", que además de su función recreativa tienen también:
- un papel de preparación para el ciclista urbano, para soltarse sobre la bicicleta y descubrir que la ciudad en bici no es difícil de recorrer y, además, se llega muchas veces antes que en otros medios de transporte.
- una oportunidad para acceder y convencer a potenciales nuevos ciclistas urbanos para que usen la bicicleta de manera habitual.
- un modo de redescubrir la ciudad.

Policías patrullando en bicicleta en la Ciclovía de Bogotá

No sé por qué razón estos proyectos funcionan tanto y tan bien en América, pero sin embargo no tienen empuje en Europa. Muchas de las ciudades españolas podrían usar las ciclovías recreativas como comienzo de la creación de una cultura urbana de la bicicleta.

Familias enteras pedalean juntas en la CicloRecreovía de Chile

Ha llegado el momento de ir quitando paulatinamente espacio a los coches y motos e ir entregando las ciudades a las personas, a todas las personas. Para ello, estas iniciativas pueden ser una herramienta muy útil.

sábado, 14 de noviembre de 2009

Sedentarismo infantil y desplazamiento escolar

El Programa Thao Salud Infantil, llevado a cabo por varias universidades, acaba de sacar un estudio sobre obesidad infantil en el que aparecen datos muy preocupantes. Se demuestra que la obesidad en la población infantil está aumentando en España a pasos agigantados. No es el primer estudio que nos habla en estos términos pero, a raiz de cómo empeoran las cosas pese a tantos estudios, no parece que se esté haciendo mucho para resolver el asunto. Es decir, una vez más el conocimiento no consigue que las cosas cambien si no va acompañada de la acción.
Los indicadores cada vez apuntan más a que, sin dejar de lado la importancia de la dieta, es el sendentarismo el factor que más influye en el sobrepeso infantil.
La falta de ejercicio implica para los menores problemas sociales por sobrepeso, pero también problemas físicos como la diabetes, pues ha quedado demostrado en diversos estudios que está enfermedad está ligada a la obesidad y al sedentarismo infantil.
Mi pequeño grano de arena
Hace unos días envié una carta al director a un buen número de medios impresos, que parece haber llamado la atención, dado que ha sido publicado en varios medios, como El País, 20 minutos y otros de ámbito regional de la zona donde vivo. En esta carta pretendía hacer hincapié en la importancia del ejercicio al realizar las acciones cotidianas.
El estudio Thao Salud Infantil hablaba del ejercicio, pero no hace, desde mi punto de vista, suficiente énfasis en el ejercicio durante las acciones cotidianas, ni en el de la necesaria independencia en el desplazamiento de los menores al ir al colegio. Este ejercicio realizado al mismo tiempo que los menores van al colegio sirve, además, para acabar de espabilarse por las mañanas en el desplazamiento mañanero y como válvula de escape para aliviar las tensiones al salir de clase, de vuelta a casa.
Buena parte de los niños de hoy en día no tienen tiempo para jugar, porque están demasiado ocupados con actividades extraescolares, y aunque algunas de éstas sean también físicas, sin embargo quitan tiempo a los niños de precisamente eso:
ser niños. Es decir, de jugar, de comunicarse, de interrelacionarse, de sentir emociones necesarias que todos hemos sentido de pequeños.
Haciendo ejercicio a la hora de desplazarse al colegio, en vez de ir sentados en el coche, podría ser parte de la solución. A veces no es fácil, en muchos casos porque las ciudades no están pensadas para los niños, sino para los mayores, y sobre todo para los desplazamientos motorizados particulares de estos mayores. Es por eso que hay que repensar las ciudades, hacerlas más adecuadas para los menores, que es como decir más adecuadas para todos.
Tímidas pero existentes iniciativas
En España se hace poco, pero algo se hace. Tanto desde el ámbito ciudadano, como algunas ,aún pequeñas, acciones desde algunas administraciones.
Quiero recordar la campaña Con bici al cole, que fue un referente de la cual aún se siguen utilizando sus materiales desde muchos puntos de España. O la más reciente de Con bici al instituto.
En Madrid hay iniciativas ciudadanas como las de los colegios Ignacio Zuloaga, Gredos y Rufino Blanco, que llevan tiempo concienciando tanto a los escolares como a sus padres para que hagan un desplazamiento más sostenible al centro escolar. Y ahí continúan, inasequibles al desaliento.
Aunque no muy conocida, también hay una iniciativa institucional en Madrid, se trata del proyecto "Madrid a pie, camino seguro al cole" en 22 centros escolares de Madrid, llevada a cabo por varias concejalías del Ayuntamiento de Madrid. Hasta ahora la cosa suena bien, pero habrá que ver cuando llegue el momento de la ejecución, si las áreas responsables son lo suficientemente valientes como para quitar espacio a los que llevan copando el espacio público de todos, para dárselo a los menores y sus desplazamientos. Ojalá que sí.

Cada vez se habla más de ello

Este tema de los caminos escolares está siendo cada vez más recurrente. Hace poco salió un interesante artículo en la revista Tráfico y Seguridad Vial, de la Dirección General de Tráfico, bajo el título de Los niños quieren recuperar la calle. Es importante por venir de donde viene y por el rigor con el que está hecho. La revista de la DGT empieza a hablar menos de tráfico y de coches (hay que hablar, pero no tanto), y cada vez empieza a hablar más de movilidad. Sólo falta que en la sección banco de pruebas de la revista, en el que muestran los nuevos modelos de coches, empiecen a meter también alguna bicicleta, que las hay realmente chulas. Son también transporte.

Exceso de proteccionismo
Por último, si bien ya he dicho que en algunos casos los menores lo tienen francamente difícil, en muchos otros no es menos cierto que tenemos a los chavales en una burbuja, en un proteccionismo desde mi punto de vista excesivo, que resulta en una educación errónea hacia la individualidad, el culto a la velocidad y el sedentarismo.
Conviene de vez en cuando leerse a Francesco Tonucci y sus libros y artículos sobre La ciudad de los niños, donde se hace hincapié en este asunto de la autonomía, pero también en la importancia de contar con la opinión de los niños al planificar las ciudades, en la necesidad de democratizar el espacio ciudadano (una ciudad buena para los niños es una ciudad buena para todos), entre tantas otras cosas.

Sustrans

No quiero dejar de mencionar a la madre de todos los caminos de escolares, el Safe Routes to Schools de Sustrans.

Si entre todos conseguimos que haya menos niños con sobrepeso, conseguiremos que acabe habiendo más adultos sanos, alegres y responsables.