jueves, 22 de marzo de 2012

Tiempos de silencio


La bicicleta puede esperar

A finales de los 70 se estrenó una película dirigida y protagonizada por Warren Beatty, con el sugerente título de El cielo puede esperar.

La bicicleta, como el cielo, por lo que se ve, también puede esperar. O esa es la sensación cuando uno recorre algunos despachos de las administraciones públicas estatales. Hoy la razón es porque no hay dinero, ayer porque no era una prioridad, o no era el momento social o no era la oportunidad o cualquier otra excusa peregrina que encierra un alto grado de prejuicios contra este medio de transporte.

Esa es la sensación que saqué el pasado día 21 de marzo de 2012 tras una reunión en el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente a la que asistí, como representante de ConBici, junto a Marisol Otero, de la Plataforma Empresarial de la Bicicleta, y Belén Moneo e Iñigo Cobeta, de Madrid en Bici, arquitectos.

Dado que no nos recibía ni el ministro, ni el Secretario de Estado, nos iba a recibir en principio la Directora General de Calidad y Evaluación Ambiental y Medio Natural, Guillermina Yanguas. Sin embargo, al llegar se nos anuncia que ella se ha tenido que ir a una reunión, por lo que nos recibía la Subdirectora, Maj-Britt Larka. Vamos bajando de escala. Tengo, de nuevo, la eterna sensación de que la bicicleta no es importante en las agendas políticas. Si surge otra reunión, otra actividad, de la bicicleta y los ciclistas se puede prescindir.

Exponemos la situación de la bicicleta, cómo ha crecido su uso como medio de transporte en los últimos años, cómo el número de interlocutores sigue aumentando (usuarios, empresarios, red de ciudades, bicijuristas…) y, sin embargo, los impulsos institucionales a favor de su uso no se ven acompañados por este crecimiento. Hablamos de cómo estamos perdiendo la oportunidad de acoger el enorme potencial de turismo extranjero ciclista de viajes, que se va a otros países huyendo de las pobres condiciones españolas, y las razones por las que eso ocurre.

Les hablamos de tantas cosas. De la falta de impulso del proyecto EuroVelo, de la nefasta legislación de tráfico, de la mala accesibilidad de la bici al transporte público. No sacamos ningún compromiso. Les preguntamos sobre la Ley de Movilidad Sostenible. Nos explican que llegó a un punto muerto en el que ahora mismo no hay prevista una salida. Decidimos actuar pidiendo su activación en las más altas esferas. Escribiremos a esos que no nos han querido recibir. Es nuestra única opción, por lo que se ve.

Les comentamos sobre el Código Técnico de la Edificación, sobre la idoneidad de incluir un espacio para bicicletas en toda nueva obra residencial y terciaria. Cuando estuvimos en el Ministerio de Vivienda hace unos meses tratando este tema nos dijeron que teníamos que hablarlo con el Ministerio de Fomento. Cuando estuvimos en este Ministerio de Fomento nos dijeron que lo habláramos con el de Medio Ambiente. En este último nos dicen que ellos no tienen competencia alguna y que, aunque les parece muy buena idea, no pueden hacer nada. Creíamos estar cerrando el círculo, pero este extraño círculo no tiene cierre. La línea de este círculo nos ha llevado al borde de un precipicio al que no nos queremos asomar, porque a algunos nos da ya vértigo tantas negativas, tantos prejuicios, tanto buen rollo acompañado de ninguna acción.

Viendo que nos vamos con las manos vacías, les presentamos un proyecto para que, cuando menos, lo lideren. Se trata de ir cogiendo toda la información dispersa sobre la bicicleta, unificando dicha información, para mejorar su accesibilidad. Esa información a unificar sería básicamente normativa, estadísticas, usos de la bici, vías ciclistas, planificación, coordinación... Mucha de esa información ya existe, ya está accesible (aunque repito que dispersa), sólo habría que solicitarla a quien lo lleva y luego ponerla en valor mostrando una información que sería de utilidad. En principio se nos vuelve a decir que no hay dinero ni personal. In extremis conseguimos que al menos “estudien” el tema. Esperaremos, una vez más.

Son malos tiempos, son tiempos de silencio, porque lo que se nos contesta es parecido a un silencio, a una falta absoluta de implicación. Los buenos propósitos son cápsulas de aire que al abrirlas esperanzados se nos escurren entre los dedos, perdiéndose en el ambiente, este ambiente degradado que las bicicletas podrían ayudar a mejorar si se nos diera el apoyo necesario para que fuera así.

Decía Iñigo Cobeta al salir de la reunión, medio en broma, medio en serio, que lo único que nos queda es la acción directa. Pudiera ser. Desde luego se me quitan las ganas de volver a perder mi tiempo recorriendo pasillos de ministerios en los que las bicicletas son artefactos extraños como en aquel relato de Julio Cortázar.

Cansados de esperar, sólo nos queda pedalear, porque pedaleando llegamos cada día al cielo, a ese cielo que puede esperar, pero las que no pueden esperar más son nuestras bicicletas.

17 comentarios:

Inaki dde dijo...

Gracias por el informe y por el texto, en general, que ha sido un placer leer, a pesar de lo lúgubre del contenido.

Cuanto más grande hagan la llaga, más meteremos el dedo. Ánimo.

joaquín dijo...

Podemos ser constantes o pesad@s, que ellos elijan. Nosotres erre que erre preparados para aprovechar cualquier soplo de aire a nuestro favor con la convicción de ser portadores de una razón socio-ambiental de peso.

Bicietéreo dijo...

Prioridades, prioridades.
Para los que ostentan la gestión de,- en este caso, que nos ocupa-, la movilidad de la ciudad, la bicicleta ha jugado desde tiempos inmemoriales un papel muy “pequeñito” por estos lares, sí, se han hecho guiños, se han arrimado personas con alguna responsabilidad, pero, hasta ahí; más allá no han dado pasos firmes, tanto en el tema de la bicicleta como en los diferentes aspectos que mueven la movilidad en una ciudad como Madrid.
Siempre han tenido al coche como prioritario y así se ha concebido la ciudad; cuando de verdad haya un cambio en esas prioridades, entonces, algo se moverá en la ciudad de Madrid.

Alberto dijo...

Claro, no hay dinero para la bici...Pues mirad cuanto cuesta mantener el trasporte basado en coche:
http://consejosconducir.racc.es/es/factura-informativa-del-trafico

awpau dijo...

Gracias, Juan !! Me he sentido reflejada en este estupendo escrito. No nos asomaremos mucho más al abismo. Seguiremos pedaleando más si cabe y a por la acción directa.

Salut !!
Empar
valencia en bici

Reyes García, Sebastian dijo...

Ánimo y a no desanimarse... costará más pero las soluciones pueden ir de abajo hay arriba y no esperar que nos caiga nada de ésos.

Juan Merallo dijo...

Gracias amigos.

Muy bueno el enlace, Alberto. En efecto, hay dinero para lo que les interesa, para lo realmente interesante, sin embargo no lo hay.

En realidad seguiremos haciendo lo de siempre, que es no dejar de pedalear, acciones que se generan independientemente de que los de arriba se involucren o no. Pero, de todos modos, seguiremos intentando que esos que no le dan la importancia que tiene a la bicicleta lo acaben viendo y la metan en las agendas políticas. La corriente de opinión cada vez se nos torna más favorable. No podemos perder, con la bici siempre ganamos. Perder, aquí, es una elección que no está en nuestro vocabulario.

Anónimo dijo...

Gracias por vuestroo tiempo y esfuerzo en beneficio del interés público!
Seguiremos sacando las bicis a la calle para que otros se animen. Cuando los políticos vean que somos muchos se ocuparán de la bici

Chema E. dijo...

A pesar del ostracismo y el ninguneo a que tradicionalmente han condenado desde casi todas las instituciones publicas (salvo raras excepciones) el fomento de la bici como medio de trasporte no conviene delalentarse y seguir peleando por ello. Historicamente en este pais siempre nos hemos enganchado tarde al devenir del mundo. Nada mas hay que echar un vistazo alrededor del mundo para verlo. Y si Dios no ha querido iluminar a nuestros dirigentes, que le vamos ha hacer. Pero aunque solamente se digne escuchar la señora de la limpieza del ministerio que toque, conviene seguir pateando desolaldos pasillos ministeriales. Por intentarlo que no quede. Un placer la lectura señor Juan. Con afecto desde Alcalá de Henares

Juan Merallo dijo...

Es curioso como en este país el impulso institucional para la bici ha venido de los ámbitos locales. Esos si se han mojado (unos más que otros, desde luego), pero desde el ámbito estatal las miras siguen siendo muy cortas, siguen mirando hacia otro lado, siguen viendo al impulso ciclista como algo totalmente prescindible, al contrario que la mayor parte de los países de la UE15.

De todos modos no estamos como antes. Hace quince años había que explicarles por qué es buena la bici y observar caras de sorpresa y desconocimiento. Ese paso ya está más que superado. Hoy todos dicen estar a favor, pero nadie se atreve a dar el paso a liderar la ejecución de esos pensamientos. Es un problema de valentía, de arrojo, de prejuicios. Quien finalmente lo haga, lidere institucionalmente ese movimiento, será históricamente reconocido. No lo sabe aún, pero lo será.

MIGUEL dijo...

El poder político suelo ser muy conservador en las medidas que adopta. Seguramente debido al efecto elecciones. Pero tan cierto como esto es el cada vez mayor desapego que existe en la población precisamente por el efecto lastre que tiene. Como tantas otras cosas debemos adelantarnos a sus viejos prejuicios e inundar un día sí y otro también el país de bicis. De este modo no les quedará otra que reconocer el hecho y actuar. Gracias por la crónica. Triste pero clara como el agua. Miguel.

Jorge Iván Ballesteros Toro dijo...

Juan, que buen escrito. En Medellín (Antioquia, Colombia) estamos ante algo parecido. En días anteriores escribí lo siguiente en mi muro de facebook:

"El ruido hace llover. Si llueve los ríos se desbordan. Y cuando el río suena... lana sube lana baja... Un minuto de silencio por aquellos que con su vehículo a motor se creen el todo poderoso. Brindemos por ellos -los carros-, brindemos por ellas -las motos-, hagamos un acto de silencio por ellos -los conductores, si es que lo son-, quienes con su ceguera están haciendo que el río suene...!!!".

Quizá la bici sea ese ruido que se levantará y no esperará.

Juan Merallo dijo...

Preciosas palabras, Jorge. Muy apropiadas para este caso.

Anónimo dijo...

que asco de politicos, como pedalear es gratis y no sacan nada pues pasan, yo opino lo mismo, habria que inundar la ciudad de bicicletas, pero cada uno donde pueda, en las calzadas, en los carriles bici, y en las aceras anchas llendo despacio, que se vea que es necesario crear espacios para la bicicleta, un artilugio que yo no llamaria vehiculo, ni deberia regirse por sus normas, pq no va a esas velocidades ni pesa toneladas, es como si un tio corriendo te atropella, vamos, pienso yo, y no vas a meter al tio a correr por la carretera.

Andy

Néstor Nélida dijo...

ntGracias Juan por tu paciencia, por tu compromiso y tus palabras.

Un fuerte abrazo.

Julio dijo...

Yo coincido con Miguel, los políticos son conservadores por naturaleza y esclavos de la opinión pública. El problema de la bicicleta en España es que sigue sin tener esa proyección pública.

Solo medios alternativos recogen noticias interesantes sobre la bicicleta y sus beneficios, pero no los principales medios generalistas. El objetivo número 1 de los que queremos fomentar su uso debe ser llegar a esos medios, trasladarles información, concienciar a los periodistas (y sobre todo a sus jefes), tener grupos organizados en cada ciudad capaces de poner en marcha una agenda mediática relevante, etc.

Trabajo en el mundo de la comunicación y he visto a políticos que no creen en la bici evolucionar en este terreno a golpe de titular. Si queremos que los políticos sean más sensibles y abran la mente, antes hay que hacer eso con los medios de comunicación y conseguir presencia mediática. Un político jamás se fijará en algo que no da titulares. Es triste, pero es la realidad.

Juan Merallo dijo...

Julio ¿cómo piensas que podríamos llegar a esos medios de comunicación?
Nosotros les enviamos notas de prensa a TODOS los medios de comunicación con los temas candentes y atendemos con suma diligencia a los que nos contactan, pero raras veces conseguimos que una noticia sobre la bicicleta sea eso, noticia.

Julio si, como trabajador en el mundo de la comunicación, tienes alguna sugerencia al respecto me encantaría escucharla, pues estoy totalmente de acuerdo contigo que haciendo noticia de todo ello llegaremos más no sólo a la clase política, sino por ende al resto.