miércoles, 25 de agosto de 2010

Si no te gusta lo que ves, pedalea


El cicloturismo de alforjas es un mundo de sensaciones. Te permite llegar a sitios insospechados y de maneras también insospechadas. También te permite acceder a lugares donde ningún otro vehículo puede hacerlo, sólo andando.

Generalmente una ruta de varios días en bicicleta lleva una cierta planificación de los lugares por donde se pasa y donde se duerme. En ocasiones uno tiene pensado llegar a un determinado lugar, pero antes se pasa por otro bellísimo en el que los ojos piden a las piernas parar y se cambia el plan, haciendo del nuevo lugar tu casa por unas horas, un día o incluso, por qué no, varios días.

Pero también ocurre lo contrario. Puedes llegar al lugar que tenías planificado, sea porque te dijeron que estaba bien o porque era una distancia prudencial para hacer en un día y resulta que no te gusta. Lo de que un lugar "está bien", es totalmente subjetivo. Lo que para alguien puede estar bien porque, por ejemplo, tiene un lugar de baño, para otros puede ser aburrido porque no tiene un paisaje entrañable, un entorno monumental o gente con la que compartir experiencias.

Por lo tanto, en mi particular manera de entender el cicloturismo, conviene ser lo suficientemente flexible en la planificación de una ruta cicloturista y, desde luego, una de mis frases favoritas en estos casos es "Si no te gusta lo que ves, pedalea".



6 comentarios:

Alex dijo...

Gran frase. Le daré uso.

Juan Merallo dijo...

Adelante Alex. Para eso están las palabras, para darlas uso.

Karu dijo...

que buena frase, me gusto!!! Beso grande desde argentina, seguirè visitando tu blog

Juan Merallo dijo...

Gracias Karu.

En la frase del título en realidad hay muchas frases. En esta entrada quise expresar sobre todo la capacidad de cambiar de lugar de estancia durante una ruta cicloturista.

Pero también usar la bicicleta puede ser(y para mí lo es) un ejercicio de evasión ante la rutina, una momentánea explosión de alegría ante la desesperanza del quehacer monótono.

Si hay que ir de A a B ¿qué mejor manera de hacerlo que en bicicleta? ¿qué mayor cúmulo de sensaciones sentidas y hasta aprendidas en tan sólo unos momentos?

No veo mayor desarrollo personal en el desplazamiento cotidiano que el que te puede dar un traslado pausado en bicicleta. Ese sentir que las distancias son algo más que dos puntos en el mapa, que hay que pedalearlas, sí, pero incluso yendo sin prisas llegas. Pedaleas, una y otra vez, y llegas, increiblemente llegas, cuando parecía tan lejano, tan de otro mundo.

Argentina, qué linda. Si yo no hubiera leído a Cortázar en mi adolescencia creo que jamás hubiera sido capaz de maravillarme por las cosas pequeñas, que al final son las que rigen el mundo.

Otro beso desde España.

Anónimo dijo...

Dices en tu preparacion para PBP que la soledad es lo peor pero tu no estas solo te acompañamos todos los dias viendo como progresas y llagas a los controles tus compañeros de la ofi y el que le gusta el auto
Antonio Revuelta

Juan Merallo dijo...

Gracias Antonio, sentí vuestro ánimo que me empujó hasta París. Muchas gracias.