jueves, 16 de abril de 2015

Los beneficios por usar la bici mayores que los perjuicios de la contaminación respirada



Allá por los años noventa, pregunté a un médico acerca de los problemas que podría tener al moverme en bicicleta por la ciudad entre la contaminación. Me respondió que, en efecto, no era bueno, que lo evitara, además de que ir en bici era muy peligroso y toda esa literatura sobre el miedo que existe y ha existido.

Como mis ganas de moverme en bicicleta eran grandes, pedí una segunda opinión sobre el tema de la contaminación, en esta ocasión a mi naturópata. Este me respondió que los beneficios de hacer ejercicio eran mayores que los perjuicios de la contaminación. Como era justo lo que quería oír, me quedé con esto y seguí circulando en bicicleta, si bien nunca le pregunté en que se basaba para decir eso.

Resulta que el hombre tenía razón. Son varios los estudios que se han publicado al respecto. Ya hablé en su día de uno de ellos en este blog que ya lo adelantaba, si bien no era el tema principal del estudio.

Recién salido del horno tenemos este otro que sí es específico sobre este tema:

En el estudio enfatizan que la contaminación del aire no debe considerarse como una barrera para hacer ejercicio, y desplazarse en bicicleta es hacer ejercicio. Ello es debido a las múltiples ventajas para la salud de hacer ejercicio, que contrarrestarían de ese modo los perjuicios que supone estar expuesto durante dicho ejercicio a los contaminantes que se encuentran en la ciudad.

Entre las ventajas del ejercicio en bicicleta se encuentran los beneficios cardiovasculares, disminución del estrés, mejora del tono muscular, mayor respuesta del sistema inmunitario, desarrollo neurosensorial, etc.

Lo que no queda tan claro es lo que ocurre en episodios de alta contaminación, dado que este estudio se realizó en Dinamarca y ya advierten que podría no ser extrapolable en su totalidad a zonas mucho más contaminadas. 

Por lo tanto, más vale seguir huyendo de las zonas más contaminadas, mientras éstas sigan existiendo, pero no dejar de usar la bicicleta por ello. A la vez seguir reclamando que se pongan en práctica las medidas para que esa contaminación disminuya. Los ciclistas no somos los que generamos esa contaminación y sin embargo la sufrimos, lo que es a todas luces injusto.

Si a las conclusiones de ese estudio le unimos que usar la bicicleta supondría un importante ahorro en costes sanitarios hay muchas razones para impulsar el uso de este eficiente, sano y eficaz medio de transporte entre la población en general, al mismo tiempo que disuadir de los medios de transporte que nos envenenan y nos enferman a todos.

Enlaces de interés: 
La contaminación urbana daña el corazón
Evaluación en cinco ciudades españolas del impacto de la contaminación





2 comentarios:

Daniel D dijo...

Muy buen blog y muy completo.

Si te interesa aquí esta el mio viajarpedaleando.blogspot.com

Lislian PilGO dijo...

Me encanta todas las publicaciones.! Eres rudo y sutil a la hora de transmitir el mensaje.! Realista y cautivante cada publicación. Felicidades...